En este proyecto el objetivo fue dar continuidad a tres terrazas y reforzar la relación entre el interior y el exterior, creando un espacio cómodo, funcional y agradable tanto para los trabajadores como para los clientes.
Para conseguirlo, se diseñó una zona de tarima con pérgola que actúa como elemento de transición entre ambos ambientes, unificando visual y funcionalmente los espacios. El resto de las terrazas se resolvió con césped artificial, aportando una base verde y de fácil mantenimiento.
Se incorporó una puerta que permite conectar las diferentes áreas o separarlas cuando es necesario, junto con paneles que aportan mayor intimidad frente al entorno. El diseño se completó con jardineras perimetrales y puntuales, pensadas no solo como elementos vegetales, sino también como superficies de apoyo o mesas auxiliares.
En cuanto a la vegetación, se optó por falsos jazmines en las jardineras perimetrales para lograr una sensación de verde frondoso y continuo, combinados con palmeras en los maceteros centrales que aportan verticalidad y carácter al conjunto.











