El proyecto paisajístico de la Masía San Antonio de Padua busca recuperar y ordenar sus espacios exteriores respetando el carácter original de la finca y gran parte de su vegetación existente.
Se conservan árboles como moreras y grandes pinos, incorporando nuevas especies mediterráneas, aromáticas y arbustivas para generar sombra, privacidad y acompañar los distintos recorridos y delimitar espacios.
En la zona de ceremonias, los parterres se reorganizan para liberar espacio y los falsos jazmines crean un fondo vegetal junto a la fuente. Patios, zonas de cóctel y recorridos se integran así con la arquitectura tradicional de la masía, creando un jardín mediterráneo funcional que mantiene la identidad y esencia del lugar.















































